La regla de los 21 días

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Se necesitan alrededor de 21 días para desarrollar un nuevo hábito. Y sin embargo, la mayoría de las personas tira la toalla en lo referente a crear un cambio positivo en su vida después de los primeros días, cuando experimentan la tensión y el dolor que siempre van asociados a la sustitución de los antiguos hábitos por otros nuevos.

Los nuevos hábitos se parecen mucho a un par de zapatos nuevos: durante los primeros días aprietan y hasta producen rozaduras. Pero si te obligas a practicarlos durante tres semanas, te caerán tan bien como una segunda piel.

Como seres humanos, estamos genéticamente programados para resistir el cambio y mantener un estado de equilibrio. Ese estado, conocido con el nombre de homeostasis, evolucionó naturalmente con el paso del tiempo como un medio gracias al cual nuestros antepasados pudieron sobrevivir a unas condiciones en constante cambio.

El problema es que ese mecanismo trabaja para mantener las cosas como están incluso cuando existen posibilidades más favorables. Y esa es la razón de que nos resulte tan difícil adoptar nuevos hábitos y vencer las fuerzas gravitatorias que nos impiden adentrarnos en nuevas dimensiones de la vida.

Pero del mismo modo que un cohete utiliza más combustible durante los primeros minutos después del despegue del que utilizará en los días siguientes, durante los cuales recorrerá millones de kilómetros, una vez que dejes atrás esos veintiún días descubrirás que permanecer en el rumbo correcto con un nuevo hábito será mucho más fácil de lo que imaginabas.

Estudia tus hábitos personales y comprométete a hacer los cambios necesarios. La calidad de tu vida vendrá determinada en buena medida por la naturaleza de tus hábitos.

John Dryden observó: “Primero hacemos nuestros hábitos y luego nuestros hábitos nos hacen a nosotros”, y Virginia Woolf escribió: “[…] el esqueleto del hábito por sí solo sostiene la estructura humana”. De manera que asegúrate de que tus hábitos te impulsan hacia delante en lugar de frenarte.

En las palabras inmortales de Publilio Siro:

“Poderoso es sin duda el imperio del hábito”


Extraído del libro de Robin S. Sharma: “Lecciones sobre la vida del monje que vendió su Ferrari

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